Diseñar con emociones
El color ha dejado de ser un elemento pasivo del diseño para convertirse en un lenguaje emocional que conecta tecnología y humanidad.
El color ha dejado de ser un elemento pasivo del diseño para convertirse en un lenguaje emocional que conecta tecnología y humanidad.
En diseño de interfaces, no basta con que algo se vea bonito: cada elemento debería sentirse vivo.
Abrir datos es solo el primer paso; convertirlos en conocimiento útil es el verdadero desafío.
Diseñar para una audiencia dual es contar a personas y explicar a máquinas.
En diseño digital no siempre se necesitan grandes rediseños para mejorar la experiencia.
El futuro del diseño de experiencias no estará definido únicamente por pantallas más grandes, rápidas o inmersivas, sino por la capacidad de los entornos para responder de manera natural a las personas.